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De la Mula al Vapor y de la Tractomula al Convoy. ¿Desarrollo fluvial = Desarrollo vial?

by en julio 9, 2013

DPOR: JORGE EDUARDO CASTRO CORVALAN

Café…. ¿al Vapor?

La primera comprensión básica  sobre el café en Colombia pero que se olvida por ser, quizás, tan obvia y evidente es: Juan Valdez no sería Juan Valdez sin Conchita, su mula,  y Conchita no sería Conchita sin el Rio Magdalena.

Esto hay que decirlo porque si bien soy un fanático de Juan Valdez con el tiempo me impresiona más como el principal logo de Colombia, “Made in New York”, oculta elementos fundamentales de la historia,  por ejemplo, como al darle protagonismo al pequeño productor cafetero hizo invisible otros componentes de lo que ha sido la cultura cafetera colombiana, y quizás pocos temas tan relevantes y tan invisibles gracias a Juan Valdez como el Rio Magdalena. ¿O es que la navegación por el Rio Magdalena no hace parte de la cultura cafetera?.

De hecho el tema es al revés, gracias al Rio Magdalena hay cultura cafetera. La infraestructura de transporte que proporcionó el Rio es la que permitió desarrollar las ciudades cafeteras que se ufanaron de su protagonismo olvidando que fueron el resultado complementario de lo que les permitió el Magdalena.

Mula y Vapor

La diversidad climática de las cordilleras se complementaba con el acceso a un sistema que permitía agregar pequeños niveles de carga para finalmente articularlos en tamaños susceptibles de competir en el mercado internacional a través de las embarcaciones. Descender una carga de mula al rio directamente para exportar era antieconómico, no solo por el costo que implicaba en arrieros y manejo sino por el riesgo incorporado en esos descensos en caminos susceptibles a derrumbes y retrasos, pero una caravana de mulas solamente tenía sentido si al final del destino existía una capacidad de transporte que permitiera recompensar los percances sufridos en el trayecto vial entre montañas. Es así como sobre las aguas del Rio Magdalena recogiendo primero unas pocas, pero después muchas más cosechas, el café se fue extendiendo por el territorio montañas arriba.

Como prueba de esa relación infraestructura y comercio exportador cafetero quedó colgado el cable entre Manizales y Mariquita, los ferrocarriles paralelos y perpendiculares a su valle, y en las épocas más recientes la relación de la Federación con la aviación y el transporte marítimo… con la paradoja de que al final terminaron ocultas … como por arte de magia… o de publicidad… las raíces cafeteras en el Rio Magdalena.

Convoy: Un dato encerrado.

Y así como la “cultura cafetera” no emergió de un proyecto de “sustitución de importaciones”, sino de una apuesta seria y coherente en comercio internacional, es claro que la cultura con mayor vocación global que ahora se necesita, una que no le tema a exportar… pero tampoco a importar, también necesita retomar raíces en el caudal del Rio Magdalena.

En la época en que más se intentó promover la autarquía nacional, una época dedicada a “desarrollar” el mercado “interno”, la infraestructura de carga no requería mucho más que camiones, y tampoco tantos, camiones para muchos tipos de cargas, pero pocas cargas, de todo un poco pero poco de todo, como tienda de esquina. Sin embargo,  para retomar la agenda perdida de la división internacional del trabajo se requiere asumir con mayor seriedad los retos que la geografía tiene para la logística a gran escala sobre los sectores productivos con capacidad de liderazgo mundial… como lo que pasó con el café pero ahora quizás con más productos… y como lo que pasó con el café eso implica un desarrollo de la infraestructura vial conectada a la infraestructura vial.

Por eso es que vale la pena no perderse por un momento de la revitalización de carga que se le está dando al Rio, un tema mucho más estratégico que cualquier Metro, Transmilenio, Aeropuerto, Oleoducto o Tren… y mucho más barato!!!!

Para dimensionar su costo vale la pena comparar cuánto se estima que cuesta la adecuación del Rio Magdalena con dragadoa  6 pies entre Puerto Salgar/La Dorada y Bocas de Ceniza, US$697 Millones en 450 Km, contra los US2,500 Millones de La Ruta del Sol en sus 942 Km, o contra los US$1,200 Millones del Ferrocarril del Carare que con todo y sus ramales tiene 460 Km, y por supuesto, contra los US$4,500 Millones del Oleoducto Bicentenario en sus 960 Km. (Ajustes a: “Navegación Fluvial para el desarrollo de la economía – Situación Colombiana: Mitos y Realidades. Jorge Enrique Saenz. 2011)

Sin embargo el verdadero dato encerrado, el dato oculto que resalta la importancia estratégica de esta obra es la comparación entre Convoy, Tren y Tractomula:

1 Convoy (6 barcazas) = 2 Trenes de 80 vagones = 200 Tractomulas.

Imagen tomada de la presentación de Paulino Galindo "Construyendo la Ruta del Rio Magdalena".

Imagen tomada de la presentación de Paulino Galindo “Construyendo la Ruta del Rio Magdalena”.

¿ Y por qué es un dato encerrado?… primero porque es claro que es un dato que no hace parte del gran debate nacional pero que por supuesto tiene profundas implicaciones sobre la capacidad de exportación-importación, y por lo tanto los costos de producción, las economías de escala y la creación de ventajas competitivas estructurales, pero es un dato “encerrado” especialmente porque en la mentalidad de suma cero, un rezago intelectual del intento de “autarquía nacional”, un observador acelerado asumiría que al haber más convoyes desaparecerían las tractomulas.

De más estaría decir que una mejora en la infraestructura de transporte es una ganancia para toda la economía. Que la disminución en costos de transporte y el aumento en la capacidad de carga permite que otros sectores puedan mejorar su oferta en otros mercados, responder a los cambios en los precios internacionales e invertir en la ampliación y mejoramiento de sus instalaciones.

Sin embargo toca decirlo porque en la mentalidad de suma cero, lo primero es pensar en los supuestos 200 choferes y sus ayudantes que serían reemplazados por el capitán de convoy su tripulación… ¡¡¡Horror!!!… además con un poco de mentalidad de lobbysta , esa que sirve para mostrar como un pequeño perjuicio de un gremio es el perjuicio global de la sociedad, se sacaría a colación los datos del empleo indirecto de hoteles, talleres, restaurantes y etc que le dan soporte a esas tractomulas. ¡¡¡Más Horror!!!

Pero por supuesto si eso fuera verdad, si se tuviera que defender una tecnología de transporte menos eficiente contra una más eficiente por el empleo que genera, pues nada, deberíamos salir incluso de las tractomulas y volver a la época de silleteros. Por cada bulto un sirviente… perdón… un empleo… con todo y el “empleo” indirecto que podría generar… reemplazando por ejemplo los talleres automotrices con consultorios de sobanderos.

Sin embargo esa mirada del “reemplazo” de 1 convoy contra 200 tractomulas es también equivocada. Aunque en principio pueda parecer relativamente cierta en los trayectos en competencia… Rio Magdalena vs Ruta del Sol… tampoco…

Lo real es que la ruta vial paralela se refuerza por la carga del rio. El primer efecto de la disminución del costo de transporte en el trayecto largo es que permite realizar a menor valor trayectos más cortos o más costosos. Lo que implica un mayor número de viajes… o bien porque son muchos más como con las zonas aledañas, o porque son nuevos, como pasaría con las zonas alejadas que por precio estarían marginalmente desconectadas así tuvieran carretera.

El segundo efecto es que incluso en el mismo tramo largo la combinación de la multimodalidad permite proyectar embarques totales más baratos al usarse una combinación de los distintos modos de transporte dado que los pedidos pueden no ajustarse a las dinámicas de la oferta discreta que implican los envíos por convoy. Por ejemplo, un envió de 210 contenedores puede hacerse con un convoy de 200 contenedores y 10 tractomulas diluyendo el efecto del costo del viaje en tractomula con el costo del convoy y haciendo que el costo de transporte en el negocio comercial total sea más parecido al fluvial que al vial.

Es claro que la nostalgia de esa época en la que casi nos desarrollamos completamente del siglo XIX, dónde vibraba el laissez faire en el planeta, nos dejó como recuerdo visual impactante e imponente la mula venciendo la montaña y el vapor remontando el rio, sin embargo, si realmente queremos honrar esa imagen y la época que la hizo posible ahora necesitamos poner en nuestra mente con agradecimiento, ambición e imaginación esa visión que tiene una mezcla particular de la tractomula entre puentes y túneles y el convoy entre contenedores y grúas portuarias. Esa mezcla de hecho cambiará muchas más ciudades que cualquier “locomotora” de vivienda… y de manera más sana economica, financiera y socialmente.

Imagen tomada del documento: "ESTUDIOS Y DISEÑOS DE OBRAS DE ENCAUZAMIENTO EN EL RÍO MAGDALENA EN EL SECTOR COMPRENDIDO ENTRE PUERTO BERRÍO Y BARRANCABERMEJA." FEDENAVI

Imagen tomada del documento: “ESTUDIOS Y DISEÑOS DE OBRAS DE ENCAUZAMIENTO EN EL RÍO MAGDALENA EN EL SECTOR COMPRENDIDO ENTRE PUERTO BERRÍO Y BARRANCABERMEJA.” FEDENAVI

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